KILÓMETRO
CERO

El punto de partida que lo cambió todo.

Entreno para retos de trail, bici y maratón mientras reconstruyo mi forma de pensar. Aquí cuento ese proceso sin filtros: cómo afronto las adversidades que vienen por el camino, los hábitos que lo sostienen y lo que voy aprendiendo en cada paso.

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Quién soy

Todo camino tiene un kilómetro cero.

A los 12 años perdí a mi madre, el pilar de mi vida. Los siete años siguientes los pasé evitando lo que sentía, porque nadie me había enseñado a sentirlo ni a afrontarlo. Primero fue con la comida, luego pasando el mayor tiempo posible fuera de casa, después el tabaco. Me apunté al gimnasio y me pasé tres años sin resultados: sin constancia, comiendo mal, fumando. Perseguía algo por fuera que no tenía resuelto por dentro.

Hasta que me cansé. Empecé a mirar hacia adentro: madrugar, leer, formarme, conocerme un poco más cada día. Corté los malos hábitos de raíz. No fue fácil, al final somos personas y las cosas cuestan. Ahí entendí lo evadido y anestesiado que había vivido durante tantos años sin darme cuenta.

Empecé a hacer cosas incómodas hasta que dejaron de serlo. Correr fue una de ellas. Al año y medio, corrí mi primera maratón. No lo cuento como una hazaña, sino porque fue la prueba de que sí se puede cambiar. Hoy me preparo para nuevos retos de trail, bici y maratón, documento el proceso y lo comparto en redes, compaginándolo con mi trabajo del día a día.

"No hace falta saber a dónde vas para dar el primer paso. Solo hace falta dar el paso."